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Calidad de vida en el paciente con demencia: ¿de qué estamos hablando?


Las personas mayores que sufren deterioro cognitivo avanzado o algún tipo de demencia requieren cuidados específicos que hay que incrementar a medida que el trastorno avanza.

El equipo de enfermería de Nurses daily ha preparado una serie de consejos para aquellos cuidadores y cuidadoras que han decidido atender a la persona con deterioro cognitivo avanzado o demencia en casa.

Cuidados de enfermería para personas con deterioro cognitivo avanzado o demencia
Desde el punto de vista de los cuidados de enfermería hay que fijarse principalmente en dos aspectos:

>Mantener las actividades básicas de la vida diaria (o ABVD).
>Proporcionar los cuidados que permitan mantener, dentro de lo posible, el estado de salud de la persona mayor con demencia.
Mantener las Actividades Básicas de la Vida Diaria con personas con demencia
Las personas mayores con deterioro cognitivo avanzado o demencia suelen tener problemas para llevar a cabo las actividades básicas de la vida diaria (o ABVD), que son las que engloban las capacidades de autocuidado más elementales: alimentación, higiene, eliminación de excrementos y orina, vestido y conservación de la movilidad funcional.

Cuando vemos que una persona a la que amamos sufre o le cuesta mucho hacer alguna de estas actividades tendemos a intentar “ayudarla” haciéndolo nosotros mismos. En el caso de las personas con deterioro cognitivo o demencia, sin embargo, y para que conserven su autonomía el máximo tiempo posible, conviene dejar que las hagan ellas solas, siempre que no les suponga un sobreesfuerzo o sobreestimulación.

Cuidados para mantener la salud de las personas con demencia
La gente mayor que sufre deterioro cognitivo avanzado o algún tipo de demencia presenta unos riesgos de salud asociados que otras personas no tienen. Conviene conocerlos y evitarlos en la medida de lo posible.

Riesgos relacionados con la alimentación y la hidratación
>Desnutrición o mala nutrición. Puede ser que se olviden de comer o que se alimenten mal, comiendo solo las cosas que les apetecen o las que tienen más a mano, y agravando otras patologías que puedan sufrir como: diabetes tipo 2, hipercolesterolemia, hipertensión, etc. Puede ser útil esconder los alimentos que les perjudican y facilitar el acceso a los que les benefician.
>Deshidratación. De la misma manera que ocurre con la comida, las personas mayores con deterioro cognitivo avanzado o demencia pueden olvidarse de beber, entre otras cosas porque no reconocen la sensación de sed. Algunos síntomas de deshidratación pueden ser mareos, confusión o piel reseca. Hay que asegurarse de que beben líquidos durante todo el día, adaptando la textura si hay problemas de deglución.
>Problemas de deglución o disfagia. A medida que la demencia o el deterioro cognitivo avanza la mayoría de las funciones corporales se ven alteradas y, entre ellas, el mecanismo de la deglución. Esto conlleva riesgo de atragantamiento y muerte. Cuando hay problemas de disfagia se deben tener en cuenta una serie de medidas higiénicas, posturales y dietéticas.
Riesgo de caídas
El riesgo de caídas en personas mayores es superior al del resto de población porque les cuesta más moverse, por problemas de visión, etc. En el caso de las personas con demencia o deterioro cognitivo avanzado el riesgo es superior porque presentan más problemas de movilidad. Para evitar caídas podemos tomar algunas medidas preventivas:

>Evitar los obstáculos, objetos o cables por el suelo, para facilitar la deambulación (caminar), siempre que ésta sea posible y tolerada. En trayectos largos es más recomendable el uso de silla de ruedas.
>Tener una buena iluminación: sobre todo en los lugares de paso. Además, por la noche, es conveniente tener alguna luz encendida en el dormitorio, pasillo y cuarto de baño.
>Evitar alfombras y superficies que hagan resbalar.
Próximamente ofreceremos más consejos en relación a la adaptación del espacio en un artículo sobre cuidados de terapia ocupacional en casa.

>Riesgo de infecciones y úlceras
Hay que vigilar especialmente la higiene y las posibles úlceras en personas mayores con demencia o deterioro cognitivo avanzado porque llega un momento en el que se olvidan de la higiene y cada vez permanecen más tiempo inmóviles. En este sentido algunos consejos son:

> En caso de inmovilidad hay que utilizar cojines antiescaras durante la sedestación, protección de talones y colchón antiescaras durante el decúbito. Si la persona está en decúbito (estirada) y no se mueve, habrá que hacerle cambios posturales.
>Tener en cuenta la higiene diaria de partes íntimas, pliegues cutáneos y mucosas (boca,…), y mantener la piel limpia, seca y bien hidratada. Es recomendable duchar a la persona una o dos veces por semana. De esta manera controlaremos el riesgo de que sufra infecciones.
>Si se utilizan pañales, hay que cambiarlos cada 3-4 horas e intentar sentar a la persona en el inodoro para facilitar la evacuación. Se debe evitar siempre la retención de orina durante más de 4 horas y vigilar las deposiciones. Es conveniente la eliminación fecal cada día y, en todo caso, cada tres como máximo. Si fuera necesario se puede administrar un laxante.

Beneficios de comer helado


Los helados están riquísimos, eso nadie lo pone en duda, pero desgraciadamente hasta ahora, han arrastrado una fama demoledora: ser los responsables de hacernos engordar, quitar a los niños las ganas de comer y además hacerles enfermar con dolor de garganta y resfriado.

Lástima que estando tan buenos los comamos tan poco… Pues bien, unos nuevos estudios afirman que el helado es realmente un alimento muy completo que puede ser muy beneficioso para la salud.

 Es cierto que puede hacernos engordar si nos pasamos con él, pero si lo consumimos con moderación sólo nos aportará beneficios.

Algunos de los beneficios de comer helado son:

–       Los helados nos aportan gran cantidad de calcio. Una ración normal de helado hecho con una base láctea (de leche o de yogur), cubre hasta el 15% de los requerimientos diarios de calcio.

–       Ayuda a fortalecer los huesos.

–       Los elaborados de forma artesanal sólo tienen un 6% de grasa en su composición.

–       No son una fuente de calorías vacías, debido a que poseen las proteínas y vitaminas de la leche o del yogur, por tanto, pueden ser un postre o merienda muy completo (especialmente para los niños).

–       Al igual que el chocolate, los helados tienen efecto euforizante (es típica la escena de la protagonista de la película hinchándose a helado después de un desengaño).

–       Los diabéticos y las personas que quieran vigilar su peso pueden tomarlos si se decantan por las versiones light. Suelen llevar edulcorantes no calóricos por lo que, con moderación, pueden ser consumidos sin problemas.

–       No es cierto que sean la causa de grandes resfriados. Se pueden consumir en cualquier época del año, no sólo en verano.

–       Debido a que aportan gran cantidad de vitaminas, proteínas, calcio y pocas grasas, pueden ser un buen alimento para enfermos o ancianos con poco apetito.

Ya sabes, el helado de vez en cuando es bueno, al fin y al cabo es un alimento lácteo, ¿verdad?